Shakuhachi
El shakuhachi es una flauta japonesa que se sujeta verticalmente, al igual que la flauta dulce. Se fabrica a partir de un trozo de bambú, cortado desde su raíz y secado durante años. El nombre está compuesto por shaku (antigua medida de longitud) y hachi, que significa ocho. Así, shakuhachi significa un “shaku” con ocho (equivalente a unos 55 centímetros), que es la longitud estándar de esta flauta. Otras shakuhachi varían su longitud, cuanto más extensa es la misma, más grave es el sonido que produce.

La shakuhachi se toca soplando el aire como si fuera el borde del cuello de una botella, pero, al poseer un borde afilado, permite al intérprete un control sustancial sobre el tono. La flauta tiene cinco orificios, cuatro al frente y uno en la parte posterior. Una combinación de coberturas parciales y técnicas especiales permite producir una enorme gama de sonidos en los cuales el timbre es un elemento fundamental.
Entre los posibles ancestros de la shakuhachi moderna, figura la gagaku shakuhachi. Gagaku, cuyo significado literal es “música elegante” y que era interpretada en la corte imperial y en ceremonias religiosas, es una costumbre procedente de China y Corea hacia el siglo VII. Aunque en los siglos XV y XVI se encuentra otro tipo de flauta vertical más corta, conocida como hitoyogiri, no es sino hasta el siglo XVII cuando la shakuhachi reaparece en la forma en que se conoce en la actualidad.

Hacia el siglo XVIII el instrumento entra a formar parte del sankyoku (trío instrumental) al lado del shamisen y del koto (instrumento de cuerda similar a la cítara). En la actualidad el repertorio del shakuhachi se ha ampliado muchísimo y se la puede oír en formas musicales que van desde el honkyoku tradicional hasta la música clásica contemporánea occidental pasando por otras formas tradicionales japonesas y agrupaciones de salsa o música dance.
La flauta shakuhachi es el instrumento japonés de mayor influencia y el que ha atraído más adeptos a nivel internacional.
